March 4, 2016

¿Qué pasó con mis gigas?

by drops on

Cuando compré un smartphone nuevo en Cyberpuerta, pensé que pasarían años y llegaría el momento de cambiar de modelo, antes de que me acabaran sus fabulosos 32 gigas. Confiaba tanto en esa enorme capacidad de almacenamiento, que cuando me fui unos días a la Riviera Maya, durante mis vacaciones anuales, no vi la necesidad de llevar una cámara. La del teléfono tenía mejor resolución que mi viejo equipo digital y así evitaría cargar un gadget extra, con todos sus aditamentos.

Sin mayores preocupaciones, me dediqué a tomar foto tras foto de esos incomparables paisajes, así como de las maravillas arqueológicas que hay en la región. También descargué varias aplicaciones que me parecieron útiles para el viaje; guías, pronósticos del clima, directorios de restaurantes, en fin. Cuál no sería mi sorpresa cuando, hacia el final del viaje, no pude tomar una foto más, porque había llegado al máximo de la capacidad de almacenamiento.

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Raudo y veloz comencé a ver qué podía borrar. ¿Fotos? Definitivamente no; por más que algunas estuvieran borrosas, movidas o fuera de foco, no quería eliminar nada antes de que pudiera hacer una cuidadosa revisión de cada toma. ¿Música? Mmm… antes veamos qué otra cosa es prescindible. ¿Las guías de viaje? quizá, pero lo cierto es que incluían información que me interesaba leer detalladamente. Así continué hasta dar con lo obvio, esas aplicaciones que no había usado jamás, pero que estaban ahí porque venían con el teléfono. ¡Eso sí que lo quería borrar!

Entonces llegó una sorpresa más. ¡No pude! Además de incluirse sin que lo solicitemos, esas apps son intocables. Y si pierdo gigas por algo que no puedo eliminar, me pregunté, ¿entonces cuál es la capacidad de almacenamiento real del dispositivo que compré? Sin duda, miles de usuarios alrededor del mundo se han preguntado lo mismo, al punto de que ya existe una iniciativa para exigir a los fabricantes de teléfonos móviles que sea posible borrar las apps incluidas por default.

Con el lema “No me toques los gigas”, la campaña encabezada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha ganado cerca de 7,000 adeptos y continúa en marcha. Entre sus denuncias está el hecho de que los fabricantes hacen publicidad engañosa, pues anuncian que el dispositivo tiene cierta capacidad, pero no mencionan cuánto espacio se pierde a causa de las aplicaciones imborrables. De acuerdo con los análisis y comparaciones que ha llevado a cabo este organismo, en el caso de los teléfonos con menor capacidad, la pérdida de almacenamiento puede ser de hasta 78%.

Si bien la demanda principal es que las aplicaciones no deseadas puedan borrarse, también se plantean opciones como mencionar la memoria real de cada dispositivo, una vez descontado el espacio que ocupan las apps, y para quienes ya son dueños de un smartphone, una compensación económica por los gigas que les han arrebatado. Esta última exigencia puede parecer un poco ilusa, pero lo cierto es que se tendría derecho a ese beneficio, pues la diferencia de precios entre los teléfonos de 8, 16 y 32 gigas es realmente significativa.

Las compañías interpeladas en esta solicitud todavía no dan una respuesta y los operadores de telefonía móvil, que se declaran ajenos al problema, sólo sugieren a los consumidores utilizar la calculadora que habilitó la OCU, para conocer la capacidad real del aparato que quieran comprar. Mientras tanto, los consumidores seguimos en la incertidumbre; ¿llegará el día en que dejen de meterse con nuestros gigas?