August 28, 2016

Siddhartha

by drops on

El día de hoy tuvimos nuestra cita bimestral con nuestros consultores en seguridad, con quienes hemos estado trabajando por un tiempo de dos años y quienes mantienen todo nuestro equipo y sistemas de seguridad.

reunion

Al salir de aquella reunión tuve una cita con un posible cliente que desea contratar nuestros servicios; sin embargo, tuvimos una conversación de rompe hielo un poco peculiar.

Comencé la conversación hablando de la reunión que acababa de tener y sobre la importancia de la implementación de un buen sistema de seguridad para cualquier establecimiento en este país.

Naturalmente, yo esperaba que el posible cliente estuviese de acuerdo con lo que le acababa de decir, para proseguir libremente al siguiente tema; sin embargo, decidió anclarse en ese punto, afirmando que la seguridad en sí era una forma de paranoia de que algo sucederá, que probablemente no tendría porque suceder.

Esto me lo dijo de una manera muy tranquila, sin intención de debatirme, sino de darme una mejor opción para mi tranquilidad mental y serenidad, algo que tomé de una muy buena manera, aunque sigo pensando que la seguridad es más que necesaria.

Inmediatamente entendí que aquel futuro cliente era un estudioso y seguidor de las doctrinas de Siddhartha Gautama, mejor conocido como Buda, un hombre a quien admiro mucho; sin embargo, he de decir que yo no perezco a ese grupo.

Siddhartha Gautama nació en el año 563 antes de la era cristiana.

Siddhartha era un príncipe de uno de los grandes y antiguos principados hindús, con todo el lujo y poder que su posición dictaminaba.

Sin embargo, como le ha pasado a muchos grandes en la historia, Siddhartha tuvo una epifanía al ver el sufrimiento que existía a los alrededores de sus andares, optando por renunciar a su posición y perderse en la selva para ayudar a aquellos que vivían en sufrimiento.

siddhartha

Al estar en la selva, se sentó bajo un árbol a contemplar la existencia humana y sus componentes; es ahí, durante esa meditación, cuando se dice que el príncipe vio el nirvana, pero regresó para hablarle a los hombres sobre los pilares de la buena existencia.

Después de sus contemplaciones, Siddhartha se convirtió en Buda, que significa “aquel quien despierto vive”.

Buda concluyó que el secreto de la vida se encuentra bajo los pilares de cuarto verdades:

  • La verdad del sufrimiento
  • La verdad del origen del sufrimiento
  • La verdad del fin del sufrimiento
  • La verdad del Magga

Buda nos dice, después de sus conclusiones, que el sufrimiento es un factor que por lo general acompaña al ser humano durante toda su existencia, desde el nacimiento hasta la muerte.

Buda afirma también que la causa de todo sufrimiento es el anhelo de las posesiones y los deseos mundanos, tales como los placeres sensuales y el poder, algo que pocos hombres alcanzan, por lo que debemos, si es que queremos erradicar el sufrimiento, alcanzar el desapego de todas estas cosas mundanas que solo se alimentan de nosotros y nosotros no de ellos.